El perfil del inadaptado

Publicado en Uncategorized el 19 mayo 2009 por meresunda

Buenos tarde, yes, you, lector recluido y no respetado. Irrespetado. Por todos. Normalmente intento escribir desde un punto de vista neutral (no cuento anecdotas nunca) pero por culpa de ustedes paso a interactuar y abrir mi… pecho, para mostrarles lo que tengo adentro: pulmón, riñon y lo otro. Bícep.

Ok, se ve que un lector en un intento heroíco se acerca a mi omnipotencia y me comenta:

“Meresunda, vos te enojas mucho. Te la pasás criticando, sos un infeliz, no disfrutás tu vida”.

Bueno, para un poco tu carro de frutas, Víctor. Fuiste escuchado, ahora vas a recibir la penetración cultural que increpaste al animarte hacer contacto visual con mis, como dije antes, penetrantes ojos. Vieron, penetro a granel.

Ok, para dar un feedback correcto, tengo que ir por partes.

Me enojo mucho. Podés apostar tu culo a que sí. Me enojo porque tengo razones para enojarme, porque vivo en un país lleno de forros, garcas, pelotudos, ignorantes, hijos de puta. Y no hablo sólo de políticos, funcionarios, gremialistas, sindicalistas, etc. Hablo también del pueblo. El querido pueblo. El unido pueblo. El pueblo que se caga a sí mismo, que se vende por dos monedas, que no sabe sumar, que insulta su propio habitat ensuciándolo, que no le importa aprender porque ser ignorante es más comodo, que no le interesa trabajar mientras le den dinero, que se caga en el prójimo para beneficiarse, que roba cada vez que tiene la oportunidad, que abusa del sistema, que corrompe lo ya corrupto, que grita y se queja sin tener idea lo que reclama, que destruye su propia familia, que se alimenta de basura mediática, y que además de todo eso, convive forzadamente y a la vez a gusto con todo lo anterior. Porqué todos sabemos que lo que escribí recién es verdad, y aún así “nosotros los argentinos somos los mejores, los demás son todos putos, los chilenos son boludos, los yanquis son putos, fuera yanquis, no los queremos, nosotros no los necesitamos, somos mejores, aguanten las minitas argentinas, aguante el mate y el asado, afuera capitalistas, viva Perón, viva el pueblo argentino, las Malvinas son argentinas. Vamos Argentina Carajo!!”. Yo me enojo sin razones? Yo debería estar mucho más enojado, pero aprendí a canalizar mi ira en múltiples maneras. Algunas ya las conocen. Otras se van a ir enterando.

Me la paso criticando. No es tan así. Critico cuando siento necesario criticar. Un ejemplo sería el parrafo anterior. En muchas otras ocasiones guardo silencio, porque elijo ignorar la ignorancia y focalizarme en lo realmente importante. Y a través de esta decisión les aseguro que yo critico poco. Muy poco. Pero cuando critico, lo hago con ganas, con voluntad, con pasión. Mis críticas no son una perdida de tiempo, son una base agresiva pero constructiva. Se pueden sacar cosas en limpio de lo que escribo, siempre y cuando sepan aceptar la verdad. Por otro lado, la mayor parte de las personas suelen criticar mucho más agresivamente que yo, y encima son críticas vacías. Pongo un par de ejemplos rápidos para que se den cuanta: “Estos trenes son una mierda, funcionan todos los días mal” (falso), “El gobierno es una mierda, hay que matarlos a todos” (quizás cierto, pero no constructivo), “colectivero, la concha de tu madre, toqué el timbre” (ok, y ahora? cerra el orto y baja en la próxima, y no jodas), “el programa de Tinelli es una mierda” (ok, no lo mirés, no me interesa ni Tinelli ni tu opinión sobre él), etc etc etc. Se quejan sobre todo. TODO. Sobre la tele, el diario, el vecino, el boletero, el colectivero, el colegio, el compañero de trabajo, el servicio de internet, la señal del celular, el restaurant de la esquina, el subte, el campo, la mugre, el paco, el mp3, la lluvia, las bocinas, los gritos, los bancos, la radio, sus jefes, el idioma, su propia ropa, su estética personal, el ascensor, el cigarrillo, la inflación, el estacionamiento, el sueldo, la pareja, su almuerzo, los inmigrantes, los pronósticos del clima, la cola del super… Yo critico mucho?

Soy un infeliz. Creo que está de moda utilizar esa frase como insulto, al igual que la homosexualidad. “Sos un puto”, “Sos un gay de mierda”, “Sos un infeliz”, etc. O quizás sobre la creencia religiosa de cada uno. Que se yo, creo que esta parte no merece ser analizada ya que es un intento de insulto sin respaldo real. Yo soy feliz, en serio. Si alguien cree lo contrario, que diga explicitamente porqué (si es que le interesa), y ahí hablamos, sino, los insultos pelotudos a otra parte. You, ignorant, fog off, you shit.

No disfruto mi vida. Ah, sí? Por qué? Por criticar? Por enojarme? Por tener un blog? Ja, sí. Exactamente. No contemos mi trabajo, el cual no considero trabajo ya que lo disfruto, o mis hobbies, que son muchos, o mi cerrado círculo de pocos amigos, o mi música, o mis relaciones sexuales, o simplemente yo. Sí, yo me disfruto. Frecuentemente. Meresunda.

Lloren lágrimas de compasión por ustedes mismos, lágrimas de remordimiento por como son, y lágrimas de envidia cuando me ven desnudo y dicen “mierda, con razón necesito guita para tener sexo, ojalá tuviese semejante rótulo”. Sí, porque tengo un rótulo, viste, y cuando escuches gritos de dolor a mitad de la noche a lo lejos, es porqué lo estoy usando, y cuando escuches gritos de pánico es porqué lo estoy mostrando, y probablemente a esos gritos les sigan los de dolor. Big dolor for big rótulo.

Así que ni se molesten en hablar de mí. O en pensar en mí. No es necesario, y no vale la pena.

Piensen en ustedes. Y no jodan.

Y lean el blog.

Si no tolerás la respuesta, no me preguntes

Publicado en Uncategorized el 11 mayo 2009 por meresunda

Antes, cuando la gente me decía “asocial”, yo me molestaba en explicarles que no era así. No me esforzaba por aislarme del resto, sino que era la actitud, ideología y forma de pensar del resto lo que me hacía aislarme de ellos. En otras palabras, yo no me aíslo, sino que aíslo a los demás de mí, lo cual técnicamente es diferente.

Pero no lo hago más. No me refiero a “aislarme”, sino a dar la respuesta precisa. Y cambié mi honesta postura por un intento de evitar una conversación mucho más extensa para explicar porque dije algo así.

El humanoide promedio no tolera la verdad
. Es ultra sensible. No está preparado para la cachetada lírica, sino para la caricia falsa. Les encanta que les mientan, aún cuando saben que es una mentira, prefieren escuchar eso a la verdad. Sienten pánico cuando presienten que alguien va a decir una verdad sobre ellos.

Pregunta:”Como me queda esta remera?”
Respuesta real: “Para el orto, boludo”
Respuesta hipócrita: “Está bien, es linda”

Pregunta: “Querés venir con nosotros a tomar algo?”
Respuesta real: “No quiero ni verte, ni escucharte, ni sentirte presente”
Respuesta hipócrita: “Dale, los acompaño un rato”

Pregunta:”Me veo gorda?”
Respuesta real: “Perdí la erección”
Respuesta hipócrita: “Te ves perfecta”

Pregunta:”Te caigo bien?”
Respuesta real: “Te odio”
Respuesta hipócrita: “Sí, está todo bien, man, te juro”

Les suena familiar alguna? No? Vamos, no sean aún más hipócritas. Sí? Ok, mucho mejor.

Y lo más desagradable del comportamiento humano es que son honestos sobre otra persona únicamente cuando esa otra persona no está presente. Sí, hablo del famoso “chisme” o “secreto” o lo que sea, cuando en un pequeño grupo se degrada a un colega, o amigo, o compañero, y luego lo halagan en su presencia. La hipocresía en todo su esplendor. Socialización forzada para mantener y estirar una armonía equilibrada totalmente falsa.

Aquí se podría elaborar teorías sobre el porqué de este comportamiento tan extraño y evidentemente errado, pero sería inservible, porque sería negado por todo aquel que se comporta bajos estas reglas. “Mirá, yo no tengo problemas con nadie, y si los tengo, se los digo de frente, no ando secreteando por ahí” Pero andá a cagar, forra, indirectamente lo estás haciendo mientras hablás.

Para concluir, o vivo a la puteadas hasta agarrar una birome y entrar a sacar ojos, o sonrío, asiento, digo “tal cual” y me transformo en un hipócrita más.

Y de vez en cuando, algún ojo.

Don’t fuck with me, man

Publicado en Uncategorized el 28 abril 2009 por meresunda

He tenido una breve ráfaga de días de mal humor (unos 7000 días, pero es aproximado). Las razones por las cuales estuve de mal humor son irrelevantes, ya que son propias. Y mi estado de ánimo es irrelavante, ya que es propio y no le interesa a nadie. Pero aprovecho esta sensación de insatisfacción para escribir los efectos secundarios del humor de mierda.

- Tu libido baja significativamente. Dejás de mirar personas para satisfacer tu necesidad sexual. No te interesa satisfacerla porque en ese momento no la tenés. Difícilmente mirarás mujeres por la calle (para las damas y gays, dar vuelta el texto), y digo “difícilmente” porque las únicas excepciones serán brutos ejemplares monstruosamente explosivos, capaces de reventar vergas trabando únicamente los músculos nalgales. Los de la nalga, yeah. Estos animales (también llamado “camiones”, por la gente fea) con piernas kilométricas, tacos de igual índole, posible pollera o pantalón revelador, y demás características que serán topic de otro artículo, nos devuelven un breve haz de luz que nos conectan con ese estado anímico neutro (o en algunos casos humanos, de felicidad) y nos devuelven esas hormonas que nos regalan esa necesidad de violar, dañar, lamer, lamer, forzar, atar, y finalmente morder. Y lamer.
- Tus otros sentidos (sí, la libido es un sentido más) se ven potenciados. Te das cuenta de esto cuando empezás a escuchar las pisadas de zapatos cercanos, notás defectos en personas que antes no notabas, lográs oír respiraciones, que por supuesto te irritan, todo lo que toques tendrá un textura desagradable, salvo el seguro comfort de tu bolsillo, todo huele mal, todo se siente peor que de costumbre. Esto te llevará a elevar tu estado de ánimo a otro nivel de mierdadez, lo cual te hará más sensitivo aún. Un humor de mierda potenciado.
- Te aislás significativamente. Claro, para mí esto es moneda corriente, ya que, como todos saben, odio a la sociedad con la que me toca convivir forzadamente. Características comunes incluyen no levantar la mirada salvo para fines necesarios, escuchar música (violenta en lo posible) (nada de mierda, sino violencia real), evitar todo tipo de contacto físico (no solo saludos y demases, sino también posibles roces mientras uno camina), una mirada fija y hacia adelante, mayormente para evitar otro contactos visuales, y la reducción general del uso de tus sentidos para interactuar.
- Vestimentas sobrias y poco llamativas. Claro, algunos piensan “síííí, a full, como los darkies”. Claro, tal cual, a full, andate a la concha de tu madre, pelotudo. PELOTUDO. Hablo de ropa sobria, estándar. Pocos colores, nada extravagante. Si sos darkie te mira todo el mundo, y eso es lo que querés. Que te miren para que piensen “mirá ese, quiere sentirse rechazado por nosotros, los normales“. Váyanse a cagar, darkies estúpidos. Si hoy me cruzo a uno, le hago una llave letal con mis habilidades marciales y hago presión hasta que su cuello haga “CLAC”.
- Te sentís poderoso. Sos más fuerte gracias a tu psiquis que concentra la sangre en tus músculos para que puedás usarlos como armas. “Hoy soy un meresundo, hoy mato”. Sí, exacto, te entiendo. Hoy te entiendo. Sentís ira, ira hacia todos. Querés matar, querés beber la sangre de tu víctima. Querés destruir. Buscás aleatoriamente blancos negros (o sea, potenciales víctimas de color) y pensás lo lindo que sería atacarlos, reducirlos, silenciarlos, neutralizarlos. Te imaginás absolutamente cada movimiento. Sabés que si algo o alguien estuviese filmando lo que te imaginás, se podría hacer una película increíble, y real.

Ya sabén de lo que hablo. Ustedes los humanos también sienten estas cosas, porque al final los humanos están hechos para eso. Para sentir. El tema es que no se dan cuenta que todo lo descripto previamente son sentimientos. “Ayy que horrible, alguien que piense así no tiene sentimientos”. Callesé señora, su nieto también es así. Su nieto es lo que usted llama un monstruo, cuando lo único que está haciendo es sentir. “Mi hijo no es así, mi hijo en un chico bien“. Aprendé a hablar, boluda. “Chico bien” no significa una poronga. Y encima está equivocada, señora. Su hijo es así, y encima es peor, porque seguro es un tarado ignorante.

Pregunta para cada uno (no me responda nadie, no me interesa): les gusta sentirse así? A veces forzan situaciones para que terminen mal? Intentan salir de este estado o lo disfrutan?

Consejos de un ninja occidental a la comunidad hispano-aberrada

Publicado en Uncategorized el 23 abril 2009 por meresunda

Sí, sí y sí, lectores meresundianos llenos de miedo, odio y venganza. He vuelto, y más violento que nunca. La perseverancia que tengo por triunfar en este país es mayor que cualquier ley, ideología adversa, grupo anti-racismo, pensamiento moral, o cualquier traba impuesta por todo aquel que intente imponerla. Soy meresunda, y llegué para quedarme.

En el día de hoy, yo, meresunda, sí, yo, meresunda, voy a ayudarlos a combatir el mal de las calles porteñas a través de mis

consejos de un ninja occidental a la comunidad hispano aberrada

Basta de “tengo miedo de salir de mi casa”! Basta de “no puedo creer que me hayan robado el celular”! Basta de gritar “JUSTICIA”, porque eso es una pelotudez. Justicia soy yo, y por consecuencia ustedes.

Este artículo no va a tocar temas teóricos, sino temas prácticos, llenos de ejemplos y ejercicios para el hogar. Es importante realizar las técnicas de meresunda con total responsabilidad y seriedad, ya que la mayoría son letales, y otras no tanto, pero los hacés mierda igual.

“meresunda, do I need to take a psychological test to see if I can tolerate the techniques?”

No es necesario, meresunda no discrimina trastornos mentales, locuras, insanidad mental, o patologías relacionadas.

“My Lord, can I teach my children you techniques?”

Estás obligado a hacerlo, pero adaptarlo a las limitaciones y siempre recordándole las limitaciones básicas. Para más información, leerse todo el blog de meresunda.

“meresunda, please destroy me sexually”

Veo.

“But meresunda, will I be in risk by applying your techniques?”

Mis técnicas están adaptadas para minimizar riesgos y avanzar en esta fase de tu vida donde experimentarás verdaderos placeres extremos. Pero sos humano, por lo tanto podés cometer errores. Eso es culpa tuya.

“meresunda, teach me, I’ll listen”.

Very well, lectores interesados, let the games begin.

Técnica 1: elaborar una mentira creíble.
“Donde estuviste anoche?”, “ehhh, en lo de un amigo… jugamos al paddle”. No flaco, sos un pelotudo. Un pelotudo. Tu objetivo acá es comentar brevemente a todos que vas a estar en un lugar a tal hora, cuando no es así. “Sí, hoy tengo que estudiar toda la noche”. Lo tirás breve en medio de una conversación. En varias conversaciones. Al otro día te van a preguntar, quizás, cosas como “pudiste estudiar?”. Listo, éxito, te creyeron. Si empezás a mentir, te van a empezar a creer, y nadie se va a meter o dudar en un furuto cercano.

Ejercicio: Elaborar mentiras periódicamente y evaluar resultados.

Técnica 2: aprender a acechar a la victima.
Como todo ninja, es imperativo ser sigiloso a la hora de acercarse a las personas, ya sea de día o noche. No podemos llevar nada que llame la atención o haga ruido. Todos los cuchillos que portemos en ese momento tienen que ser plegables y estar escondidos en la ropa. No soy normal, pero soy un experto simulándolo, y ese mismo trabajo harán ustedes en sus hogares. Hay dos tipos de acechos:
- sin sospecha de presencia: aquí nos aproximaremos a la víctima desde atrás sin que se de cuenta lo que estamos haciendo, para luego cumplir con nuestro objetivo sin tener que perder tiempo en acercarnos. Siempre con cuidado, no tienen que notar nuestra presencia, ni tan cerca como para contagiarnos de sus posibles enfermedades. Debemos permanecer pulcros a toda hora.
- con presencia sabida: este es completamente distinto al anterior. Mientras que en el otro procurabamos ocultarnos en las sombras, aquí la víctima podrá vernos tranquilamente, pero sin que sospeche que estamos tras él. Hasta una conversación puede ser aceptada, siempre y cuando nuestras preguntas y miradas no sean obvias. Nunca se sabe, quizás estoy junto a vos en este momento, y estoy pensando en como me gustaría matarte, y vos ni estás enterado. Ven, esa es la idea principal. Este tipo de acecho busca recolectar información para luego proceder a un posible ataque, o a un planeamiento de “acecho con presencia no sabida”, que desenlaza en donde todos sabemos.

Ejercicio: acérquense a sus amigos o familiares desde atrás sin que se den cuenta y hagan una pregunta típica y estúpida, como por ejemplo “en que andás?” o alguna de esas. Si se asusta, felicitaciones por usted, has logrado acechar correctamente. De no ser así, shame on you, piece of shit, keep trying.
Ejercicio extra: acercarte a gente con la que socializás en forma forzada en tu día a día. Ejemplos faciles son en tu ámbito de trabajo o lugar de estudio. Tienen que saber pocas cosas de esta persona. Aquí tienen que hacer preguntas o comentarios completamente inocentes, como por ejemplo “uhh hoy llego re tarde a casa” o “que mierda, hoy no me espera nadie con la cena”. El ser humano normalmente es bastante boludo y te contesta con datos vitales, como por ejemplo “yo igual, llego a las 11 y voy a estar solo”. Bingo, no hace falta decir más, ya sabemos donde va a estar y con quien, cuanto ruido podemos hacer, donde desechar el cuerpo, etc. Cuantos más preguntas boludas, mas información, pero siempre con cuidado.

Técnica 3: el correcto estado mental
Imaginénse tener la víctima frente a ustedes, con cara de asustados, esperando rendidos y resignados la estocada final, y a ustedes les da miedo, lástima, o cualquier sentimiento estúpido humano. Error. Perdieron la única oportunidad que tenían por pensar de más. Esto nunca puede pasar. Y ni hablar de estar pensando en sexo mientras acechan o atacan. Su mente tiene que estar en un solo lugar. Ahí. Nada más existe. Tienen un objetivo que no pueden abandonar y no pueden fallar. El momento es uno solo, y si se distraen, pierden para siempre.

Ejercicio: practicar y simular el acecho en privado. Practicar miradas y posibles reacciones. No pensar en mujeres, en desnudos, en erotismo, en sexo, en coger, en lamer, o en orales, 69s, penetración. Tampoco en sentimientos, o familiares, o mascotas, o parejas, o amistades (aquel que crea en eso). Tampoco en amor (bueh, si es que alguien cree en eso también). Tampoco piensen en el odio que sienten. No piensen en nada. Mente en blanco. Concentrarse en el momento.

Técnica 4: el uso correcto de tu arma filosa.
“Por fin”, pensarán ustedes, “por fin me van a enseñar a usar el cuchillo!”. Y efectivamente, eso voy a hacer. Ya he dicho antes que armas de fuego no, porque queremos pasar desapercibidos en todo momento. Además, un corte estratégico y quizás no muera al instante, pero es cuestión de segundos para que la vícimta en cuestión quede seca y con su ropa empapada en tiñe rojo. Por razones obvias, no puedo explicar todo lo que sé del cuchillo mediante este artículo, pero sí les digo:
- Movimientos cortos.
- Apuntar hacia adelante y no hacia el costado. Evitar el típico abanico.
- Estudiar donde se encuentran las arterias principales del cuerpo.
- No dudar en apuntar a los ojos.
- No sacar el arma hasta el momento clave.
- No quedarse peleando. Más de 5 segundos es una batalla perdida.
- Luego del hecho, caminar normalmente (o trepar, si es que son ninjas avanzados como él que les escribe) (ahora estoy escribiendo colgado del techo para no parar de practicar) (Yeah).
El tamaño de la hoja metálica no debe ser más largo que nuestro dedo chiquito. Claro, las hojas gigantes son hermosas, pero aquí buscamos técnica y discreción. Ademas, con 5 centímetros de metal es suficiente para cortar cualquier arteria. Pueden confiar en mí en esto.

Ejercicio: es hora de salir a la calle y divertirse en serio! Nuestras primeras victimas tienen que ser blancos extremadamente faciles, debido a la alta posibilidad de quedar expuesto por los errores. Busquen lugares cerrados. Preferiblemente de noche. Preferiblemente en un barrio que conozcan, pero no en el que vivan. El resto se los dejo a ustedes. Ojo, animales nunca por las siguientes razones: nunca van a poder acechar a el rey del acecho, que es el gato, y a nadie le importa si matás a un perro, y tampoco serviría para la práctica. Creo que me entienden. Si no me entienden, dejen de leer y cierren el blog. No quiero limitados acá.

Técnica 5: elegir a tu víctima.
Obvio, los entiendo. Tienen ganas de matarlos a todos (sí, a los negros. Listo, ya lo escribí. Contentos?), pero si quieren tener esta doble vida y ser sigilosos por muchos y muchos años, entonces tienen que empezar a hacer desaparecer a gente que no tenga repercusiones de ningún tipo. No tienen idea lo que me gustaría hundir mi impecable hoja metálica en algúna tierna carótida de algún político corrupto, o puntero gremialista, o vieja sorete de cuádruple apellido, o hijo de puta garca, pero toda esta gente tiene muchos conocidos poderosos que harán todo lo posible para encontrarnos. Es por eso que a la hora de elegir, busquemos al bajo perfil. A medida que vayan perfeccionando sus habilidades, su abanico de posibilidades se irá abriendo, hasta llegar al punto que será como elegir de un menú: “A ver a ver… hoy reviento a éste”. Suena hermoso, no? Lo és.

Van a hacer los ejericios? Me prometen que sí? No? Al carajo. Todos ustedes.

Más técnicas a futuro, cuando el rey magnánimo meresunda digne sus virtudes a ustedes, lacayos cibernéticos.

Amén.

Arrogancia

Publicado en Uncategorized el 21 abril 2009 por meresunda

Días atrás, mientras ojeaba una revista de pésimo interés general y contenido vacío, me acusaron de arrogante. Sin dubitar, empecé a reirme y cerré la revista. El comentario surgió como reacción a un previo comentario mío, pero también revelaron actitudes mías pasadas.

No se que opinan ustedes, lectores inferiores, ni tampoco me interesa, debido a la obvia inferioridad que previamente mecioné, pero yo no estoy de acuerdo con esa sentencia final.

No me considero arrogante. En absoluto. Me considero sincero y perfeccionista. Y perfecto. Ok, a veces se me puede escapar algún comentario sobre mi físico escultural, músculoso y adonista, o quizás sobre esa boa pitón que tengo como organo sexual, pero todo eso poco tiene que ver con como soy realmente.

Vamos gente, soy bastante humilde. Si fuese arrogante, debería hablarles sobre mi fortuna, mujeres, fama, genialidad, pero nada de eso ocurre en este blog. Todo lo contrario, yo prefiero hablar de lo

PRRIIIIINNNNNGGG

“Hola? Sí, habla Él. Quién? Ah sí sí sí. Dios. Sí sí. Decime. Sí, creo que puedo, a ver te escucho. Ajam. Ajam. Ajam. Pará, cuantos milagros me vas a pedir en total? 14? Bueh, dale. Mjm, ajam, ok. Listo? Sí, ya sé ya sé, lo de siempre, hacerme el boludo y no decir nada. Sí, ya sé, si alguien pregunta, fuiste vos. Ok, ok, estoy ocupado, chau.”

En que estabamos? Ah sí, les estaba contando como puede ser que tenga tan buen cuerpo. Bueno, en parte es por mis 2 metros de altura esbelta. También suma los abs que hago los domingos cuando me despierto, pero mas que nada es la monstruosidad que tengo entre las gambas.

Enough. You can all rest now. Soon you will get more meresunda for the pleasure of your eyes, ears, body and being.

Now fuck off, retards.

A fist full of orgasms

Publicado en Uncategorized el 14 abril 2009 por meresunda

Muy buenos tarde, lectores aún no apreciados, o lector aún no apreciado (si es que no llegamos a 2). No se sientan abandonados nunca por mi ausencia, ya que no formo parte de sus vidas, ni me interesa. Tengo mi vida, y tengo mi blog. Mi blog.

Este artículo va a tratar sobre sexo.

“Que pasa meresunda? No va a haber violencia? No va a haber racismo, o desprecio?”

Lean bien. Dije que va a tratar de sexo, que obviamente incluye todas las anteriores. Pero no cualquier sexo. Sexo desde el punto de vista de ella, o de alguien considerado.

“But meresunda, what the fuck?”

Shut the fuck up, mierdas, and read. You will enjoy.

Tengo muchas conocidas que se cansan de decirme “por favor, haceme mujer, quiero sentir un verdadero hombre dentro mío”, pero dejando eso de lado, me dicen “nunca tuve un orgasmo, y eso que estuve con muchos hombres!”. Pobres insípidas, pero se merecen algo mejor. Fíjense que dije insípidas y no frigidas. Estas quieren coger y bien fuerte, pero no tienen hombres, sino mierdas con penes.
Luego de leer este artículo, van a olvidarse de todo lo que saben sobre sexo y van a empezar a comportarse como verdaderos sementales meresundianos.

Llegó el momento de que yo, meresunda, vuelque mis conocimientos claves y liste los

Consejos útiles para lograr el multi orgasmo explosivo femenino

Consejo 1: entender el inentendible histeriqueo. (pre-sexual)
La lista es extensa. Se intentará resumir en:
Respuestas:
- “Sí, me gustaría”. Precaución! Está a punto de poner condiciones altamente limitantes, o peor aún, arrepentirse en plena experiencia. No avanzar al instante. Buscar camino alternativo. Extender propuesta con posibilidad de masajes, música soft, incienso, etc. Lograr cerrar la bifurcación de caminos y concluir en la penetración.
- “No”. Puede significar “sí”. Analizar tono y posible sonrisa de timidez. Insistir sin forzar. Total, lo de forzar viene después.
- “Nunca”. La palabra prohibida. Sabemos que no es real. Quizás no pase hoy (voluntariamente). Proponer más tarde con alcohol o drogas por medio. Sino dejar para futuro encuentro.
- “Dejámelo a mí”. Quiere tomar el control. Dárselo pero a medias, no vaya a ser que se olvide quien es el jefe en la cama (o ducha, cocina, piso, baranda de escalera, placard, freezer, ducto de aire). Que empiece e ir tanteando avances. Si ocurre interrupción, resumir con alcohol o suaves golpes con cara de “se vienen más fuertes si no resumís”.
Lenguaje corporal:
- Caricias en pecho o espalda. Empezá a resumir el trámite. De no ser así, terminás en noche de masajes y caricias mirando un capitulo de Gossip Girl. De paso cortate el pene y dáselo a un verdadero hombre, para que tenga dos, porque vos no lo vas a usar nunca más.
- Mano en la entrepierna. Frenala. Sí, leíste bien. Si ella avanza, anda a buscar algún juguete o chocolate líquido, o chantilly, o caramelo líquido, o lo que sea. Doblá la apuesta. Recordar: nunca es suficiente.
- Beso tímido en el cuello. Incógnita. Pedir otro y analizar reacciones. Explorar con una mano y ver que pasa.
- Mirada fija. Desnudarse. Nunca falla.

Consejo 2: la anatomía femenina.
Sabés donde está el clitoris? No? Sos un pelotudo. Cerrá este blog y vendé tu PC. Ok, quedate, pero aprendé donde está y segui leyendo.
El cuerpo femenino tiene muchos puntos ultra sensibles que, siendo correctamente estimulados, pueden ayudar muchísimo al objetivo de este post, que es el orgasmo de esos que explotan y la onda expansiva destruye todos los vidrios de la casa.
Algunos puntos comunes son: el previamente nombrado, el cuello, boca, oreja, pezones, ojo, “entrepierna en general”.
Todos estos puntos son fácilmente estimulados con presión o temperatura. Una caricia puede lograrlo, pero recomiendo, entre otras cosas: cera hirivendo, un látigo corto de cuero, broches para colgar la ropa, pequeñas agujas, un cucharon de madera de la cocina, morder ferozmente, una abrochadora, soda caústica, fósforos, y la lista sigue. Sean imaginativos!! Los anteriores ya fueron satisfactoriamente testeados.

Consejo 3: ritmo cardíaco.
Obviamente relacionado con el ritmo sexual. Como todos sabemos, cuanto más rápido mejor, porque más placer, entonces mejor. Ok, sabiendo esto, no importa lo que pase, hay que acelerar más y más. Recuerdan la palabra “explosivo”? No? La puta que los parió.
Busquen explosión.

Consejo 4: meresunda
Soy viril, hermoso, masculino, musculoso y como ya sabemos, monstruosamente dotado. Intenten emularme, eso ayuda muchísimo. Dicen que mi mirada es penetrante. Imagínense porqué. Una vez miré fijamente por 30 segundos a una modelo anoréxica y esteril y la dejé embarazada. Obviamente no me hice cargo.

Consejo 5: Analizar resultados (post-sexual)
- Si no quedó con suficientes moretones, no hiciste las cosas bien. Fijate en la próxima oportunidad de pensar más en ella y menos en vos. Acordate de los puntos sensibles. Pero cuidado!, no demasiados moretones! Imaginate que la dejás inconsiente, jajajajajaja, no no no, jajajaja, un poco más, pero no tanto, jajajaja.
- Si no quedó llorando con cara de traumada, no quedo suficientemente satisfecha. Quizás esto sea cuestionable, pero en el fondo es así. Los orgasmos explosivos son extremos. No estamos buscando sexo normal, buscamos algo que produzca un temblor símil al de un meteorito colisionando con este planeta de mierda. Buscamos un BBBBBLLLLEEEAAAMMMMMM HIJO DE PUTAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA, pero con más swing. Un “zabadín zabadueira” sin Cosby.

Tomaron nota? No? Entonces córtense el pene y úsenlo como tope de puerta, así le dan alguna utilidad positiva, porque para orgasmos no sirve ni va a servir.

A futuro, más consejos. Por el momento, gambeta y meresunda for you all, readers.

Ser asocial, hoy.

Publicado en Uncategorized el 8 abril 2009 por meresunda

Estoy harto, pero harto, que la gente que me rodea haga un esfuerzo por incluirme en una sociedad a la cual niego rotundamente pertenecer.

No voy a hacer un análisis personal, ya que a nadie le interesa realmente. “Pobrecito, no lo incluyen”, “huy, miralo ahí solo, invitémoslo a salir”. No, basta. Fuck off. Yo no me siento rechazado por nadie. Soy yo el que decide alejarse de ese estándar de persona que se me para al lado todas las mañanas en el tren. Soy divino, no?

Sí. Lo soy. Y tienen que entender las razones por las cuales soy así:
- No pertenezco a ningún partido político. Más allá de que parezca absurdo, pocas personas verdaderamente son así. El estándar normalmente tiende a inclinarse por alguien, o algo, o alguna ideología. Y tampoco vale decir que uno está en contra de todos, ya que si uno no presenta una ideología alternativa para mejorar la situación social, entonces es un negativo de mierda que no sirve absolutamente para nada más que para generar incertidumbre, caos, malestar, entre otras. En esta línea no voy a mandar a la mierda a los políticos, sino a la gente (de mierda) que se la pasa quejándose y rompiendo las pelotas y gritando “justicia” y cortando calles y llorando a los mierdas muertos en Cromagnon y diciendo “que barbaro” cada vez que el vecino le cuenta una pelotudez y que dicen que el transporte público nunca funciona y se quejan del pelotudo de turno a cargo de gobernar el país; todo eso sin formular una puta idea propia para mejorar al menos un poquito esta realidad que vivimos. Me cago en todos ustedes, MIERDAS.
- El respeto mutuo dejó de existir. Acá no puedo hablar de todo el mundo ni todo el país, sino del circulo en que me muevo. Podría resumirlo en Capital Federal y Gran Buenos Aires, para hacerlo más fácil, aunque tengamos en cuenta que es demasiada generalización y hay sectores que aún zafan. Resumiendo: en que consiste el respeto social? Miren que fácil que es: saludar cuando uno va a comenzar una conversación (puede ser un conocido o un kioskero, o boletero, o para preguntar lo que sea a cualquier persona); no tirar papeles al piso, conservando así la ciudad que todos habitamos limpia; no tocar bocina innecesariamente, para no contribuir a la contaminación auditiva; No empujar, no gritar, no cruzarse con el auto sin antes hacer señas… Quieren que siga? Ok. Ceder el paso, decir “por favor”, decir “gracias”, apagar el celular en el aula/oficina, ser paciente, ser coprensivo, escuchar cuando se nos habla… Sigo? Ok. Ayudar si alguien nos lo pide, ayudar si vemos que alguien necesita ayuda, no hacerse el boludo si hay alguien que está siendo asaltado, o está en problemas, ceder el asiento del transporte público a alguien que lo necesite… y la lista sigue. En serio, sigue, y mucho. Ahora, el momento de la verdad. Pregúntense, malditos lectores, cuantos de ustedes son respetuosos. Mejor ni me contesten. Ya se hacen una idea de porqué incluí esta razón en este artículo. Y obviamente me veo venir la pregunta recíproca: “Y vos, meresunda? Te hacés el santo y seguro sos peor que nosotros”. A todos aquellos que me devuelven la pregunta, les cuento que es la típica estrategia para camuflar sus errores con los errores de los demás, haciendo que suenen menos terribles, ergo haciéndolos a ustedes menos culpables. No soy perfecto. También tengo mis días de mal humor, pero mandarte a la mierda porque sí no va a mejorar mi día, y menos el tuyo. Pensá en vos, después acusame a mí.
- La empatía falsa. Una vez escribí sobre esto, cuando era más joven (sigo siendo joven, no se olviden que tengo a Juventud en mi placard). Soy una persona cerrada y seria (léase aburrida para algunos, no me interesa), y la gente suele acercarse para preguntarme que me pasa. Es en ese momento que pienso cuanto verdaderamente le improta y se preocupa, y cuanto verdaderamente le interesa saber que me pasa de curioso que es. Mucho más de la mitad de las veces que decidí abrirme y contar un problema, el humilde y considerado sujeto en cuestión me escuchó de principio a fin con mucha atención y pasión, pero no para ayudarme. No no, para nada. Me escucho para después ir con el chisme de “no sabes lo que le pasó a fulano”. Desde aquí los invito a que se vayan a la concha de su madre. “Considerados” las pelotas. Son curiosos y chismosos. Eso es lo único que les importa. El que tiene el mejor y más reciente chisme va a ser el más popular del grupito. Y es a través de esa popularidad que lográs hundir la humilde reputación de la víctima. Entonces, además que le pasó algo, encima ahora lo saben todos y va a ser el centro de atención por las razones menos deseadas. Ojo, no estoy hablando de algo que me pasó a mí. Lean esto de la forma más genérica posible. La sociedad que tanto estoy describiendo, si tuviese que resumirla en cinco palabras, éstas serían: “egoísta mentirosa insaciable chismosa retroalimentada“. Todo aquel que se queja de algo y después sale a hacer exactamente lo mismo, es un hipócrita. No te quejes de los políticos corruptos si te quedaste con el vuelto de más que accidentalmente te dio el kioskero. Es la misma inmunda actitud, pero a otra escala. No te quejes de lo mal que manejan los argentinos, y del animal que te encerró el otro día en la avenida X, cuando vos después vas por Panamericana esquivando autos a 150km/h sin luces a las 2am. Si contribuís, callate y jodete.
- La ignorancia mediática. Como puede ser que existan más de 30 revistas hablando de lo que desayunó la ex pareja del esposo del peluquero del perro de Tinelli? Y acompañado a esto, sumarle los 20 shows de televisión que hablan de porqué la trola que es famosa desde ayer aceptó un trabajo en una obra teatral del pelotudo de Sofovich. Ahora, si todo esto existe, es porque esta hermosa sociedad que me rodea la consume. He aquí cuando me pregunto como puede ser esto posible. Razones? Una puede ser que son peligrosamente ignorantes. Digo “peligrosamente” porque esta gente vota. Otra puede ser que sus vidas son sistemáticamente tristes y rutinariamente aburridas, entonces necesitan llenarla con la emoción que sintió la hija de la mejor amiga de la nieta de Mirtha Legrand cuando se compró un vestido nuevo y le regalaron un loro gigante que le puso de nombre “Goycochea” porque le parecio divertido (prendé la tele y en 3 canales distintos tenés a la forra hablando de su loro).
- La falta de un verdadero interés. La falta de un verdadero hobbie. La falta de una verdadera pasión. Esta es la razón que más me interesa. No digo que las anteriores no sean importantes, pero esta es la única razón que hace a cada uno de nosotros una persona única. Un tipo de lectura, poesía, un instrumento músical, un deporte, un juego de mesa, una ciencia, un arte, lo que sea. Absolutamente lo que sea. No hace falta que seas el mejor pianista. Con ser un apasionado por la batalla naval, o el ajedrez, o el cubo rubik, o por el Tae Kwon Do (yes, my trifulca), cualquiera es suficiente para que resaltes del maldito clon que riega las calles bonaerenses con ignorancia, para que brilles en esa oscuridad de pensamiento de ganado, donde todos caminan porque el de al lado camina, todos gritan “justicia” porque un loco se puso a gritar eso antes, donde nadie tiene idea como seguir viviendo hasta que alguien llega de la nada y le dice “respirá, boludo, que te vas a poner azul”.

Vivan con pasión. Piensen antes de actuar. Accionen. Reaccionen. Duden. Pongan a prueba lo existente. Ideen. Hagan.

[...]

… Puta madre.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.